Hoy os vamos a hablar un poco del lugar donde estamos, qué es lo que hacemos y cómo están organizados nuestros días.

Bien pues el sitio está situado en Santa Marianita (Manta) y es un guesthouse que se llama Donkey Den.

Donkey Den Café

La dueña es una mujer de Estados Unidos, Linda, y el manager un chico súper majo de Colombia, Juan. Donkey Den es básicamente un sitio a pie de playa donde muchos expatriados jubilados vienen a pasar largas temporadas. No funciona como un hotel donde siempre hay alguien entrando y saliendo. De hecho, algunos huéspedes llevan aquí más de 3 meses.

Es por eso por lo que al cabo de unos días te acabas enterando de cuál es la historia de cada uno y te acabas metiendo por completo en un guión parecido al del éxotico Hotel Marigold, solo que sin Judi Dench.

En este voluntariado las cosas funcionan de la siguiente manera: todos los días hay tres turnos. Uno por la mañana (7-12), otro por la tarde (12-17) y otro por la tarde-noche (17-22).

El turno de por la mañana es sin duda alguna el mejor porque, aparte de quitártelo de encima y tener el resto del día libre, se hace más corto al estar activo todo el rato. Además, por alguna razón levantarse pronto aquí ocurre solo. No sabemos si es por el sol, por tener el mar al lado o porque Poseidón nos susurra cual despertador. El caso es que es el más entretenido.

Donkey Den playa

Nada más levantarte, tienes que hacer café, preparar las mesas y sacar a los perros. Cuando llega Mayra, la chica que cocina, se ponen en marcha los fogones y mientras uno ayuda a preparar los desayunos, otro sirve las mesas.

El turno de la tarde es, también sin duda alguna, el más pesado. No solo porque está en mitad del día sino también porque a veces no hay tantas cosas que hacer y es menos activo. Si sois un poco hiperáctivos entenderéis por qué lo llevamos peor.

El turno de la noche no está mal porque el clima suele acompañar (menos calor) y porque las tareas consisten en sacar a los perros y hacer la cena. Así que si no contamos con la presión de cocinar para gente y ser juzgado por varios estómagos hambrientos, todo bien.

Manta está a unos veinte minutos de la playa, y hay unas pick-up blancas que se encargan de llevarte por 1 dólar. En Santa Marianita no hay nada más que sitios como el que estamos y chiringuitos, así que de vez en cuando, y aunque por lo general sea una gozada, sienta bien ir al centro.

Donkey Den playa

Pero centrándonos de nuevo en la comida, los desayunos aquí son la crème de la crème. Aparte de tener una amplia variedad entre dulce y salado, son muy abundantes y te dejan bien repleto (de felicidad, claro está). Y lo mejor de todo es… que al ser voluntario te viene incluido. Lágrimas de alegría.

También te viene incluido el alojamiento compartido, pero eso al lado de los desayunos… os dejamos unas cuantas fotos por aquí para que veáis de lo que hablamos.

Desayuno Donkey Den

Desayuno Donkey Den

Desayuno Donkey Den

Justo al lado hay un restaurante que se llama Don Willis 2 al que fuimos hace dos días y que nos dejó bastante contentos. Todos los platos tienen como elemento principal el pescado o el marisco, con arroz (siempre) y guarnición de ensalada (a veces).

Nosotros probamos el pescado al ajillo y estaba tan bueno que aún babeamos al recordarlo. Podríamos compararlo con un ceviche caliente con ajo. Simplemente increíble. Y por tan solo 5 dólares.

En general el voluntariado aquí está siendo una buena experiencia porque todos hemos hecho muy buena piña y nos llevamos genial. Por supuesto, este sitio también tiene sus cosas pero aún con todo estamos muy contentos de haber podido compartir días tan divertidos con gente tan interesante y de poder llevarnos esta experiencia en la maleta.

Si queréis que hablemos sobre algo en concreto, no dudéis en decirlo.

Volvemos pronto!

MM :heart: