Nunca hemos hecho una entrada con el brunch como protagonista. Eso es porque desde que abrimos el blog nunca hemos ido a un brunch. Así de triste y así de cierto. También influye que no nos gusta saltarnos ninguna comida – y que esto es algo muy parecido a eso. Pero bueno, vayamos al grano.

Después de investigar un poco en Instagram, decidimos darle una oportunidad al brunch de Bendita Locura. Tal y como sospechábamos, todas las mesas estaban ocupadas cuando llegamos. Tras esperar unos quince minutos, nos encontraron sitio en la terraza.

Tienes dos opciones a la hora de brunchear*: la opción más barata, little brunch, incluye una bebida (café, Capuccino, té, infusión), un segundo (tarrina con crema de yogur natural, granola y frutos del bosque o smoothie del día o zumo de naranja), y un plato salado (huevos Benedictine con salmón o bacon ahumado y patatas a las finas hierbas, quiche Lorraine recién salida de nuestro horno con ensalada de brotes verdes y tomatitos cherry). El precio es de 14€.

Brunch Bendita Locura

La opción más completa, sin embargo, incluye una bebida (café, capuccino, té o infusión), un juicy drink (zumo de naranja, smoothie o zumo de tomate), una tarrina con crema de yogur natural, granola y frutos del bosque, una opción dulce (pan tostado con membrillo o tomate, croissant de mantequilla o waffle con nutella y banana / chantilly y frutos del bosque) y un plato salado (huevos Benedictine con salmón o bacon ahumado o quiche Lorraine). El precio es de 19€.

Waffle Bendita Locura

Ambas opciones se pueden completar con un mini mojito de fresa (4€) o un Bloody Mary (6€)

Ahora bien, ¿qué nos pareció? La idea del brunch es algo que llama mucho la atención porque es una excusa para entregarse a la comida sin tener que elegir entre dulce o salado. Es lo mejor de los dos mundos. Es la escena de American Beauty en la que la actriz Mena Suvari esta sin ropa y pétalos de rosa van vistiéndola poco a poco.

Sin embargo, a menos que queramos tirar la casa por la ventana e ir al Palace, creemos que es honesto admitir que no os vais a dar de frente con un menú al estilo Gossip Girl en lo alto del Empire State.

Huevos Benedictine Bendita Locura

Aún así, que haya alternativas económicas disponibles está muy bien porque nunca está de más poder organizar un plan de comilona mañanera un domingo cualquiera.

Nosotros decidimos probar ambas opciones de brunch y, si buscáis no tener hambre hasta la hora de merendar lo mejor es ir a por el completo. Es más caro que un menú del día pero hay veces que simplemente apetece probar algo nuevo.

Yogur Benita Locura

Para nosotros todo estaba bien; el yogur sin demasiado azúcar pero siempre tienes la opción de añadir más (lo cual es muy, muy correcto), el gofre sin demasiadas sorpresas y el chai tea muy bien hecho. Lo único que nos defraudó fue el smoothie, ya que sabía más a agua que a fruta. Si volviésemos, apostaríamos por un zumo de naranja porque es más pequeño y damos por hecho que solo contiene la fruta. Así que en este caso, lo que se salva es la pajita, que es preciosa.

Smoothie Bendita Locura

Entre los dos platos grandes salados, Davo se queda con los huevos y yo con la quiche. Así que queda en vuestra mano desempatar. No dudéis en contarnos qué os ha parecido este brunch o en recomendarnos otro que creéis que nos pueda gustar.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

(Más fotos AQUÍ)

*la RAE nos odia


Ubicación: 8/10
Servicio: 8/10
Rapidez: 8/10

Calidad/Precio: 6/10
Cantidad: 7/10

Estrellas: 7.4/10