Hace unas semanas estuvimos algo desaparecidos porque decidimos emprender la última escapada del verano. Nos fuimos a Huelva y es posible que notarais que desaparecimos casi por completo durante esos cinco días. La razón fue que estábamos en una zona muy apartada, rodeada de campo y bosque y no había cobertura.

De todas maneras, os traemos un sitio con mucho encanto para que nos perdonéis y para que tengáis un restaurante original donde comer si en una de estas acabáis en Almonte.

Se trata de El Tamborilero. Es probable que algunos ya lo conozcáis porque Rosendo, su propietario, lleva varios años al frente de este mesón. Sin embargo, hace relativamente poco cambió su localización y ahora se encuentra en un espacio mucho más amplio en el que, además de impulsar la comida casera de siempre, se busca apoyar los vinos de la zona.

Mesón El Tamborilero

Fachada El Tamborilero

De hecho, el Museo del Vino de Almonte está pegado al restaurante, en el interior de un conjunto bodeguero restaurado que no podéis perderos si decidís pasaros por allí.

Salón Mesón El Tamborilero

Pero centrémonos, ¿qué tiene El Tamborilero que lo diferencie de los demás? Pues que, aunque hay carta, lo tradicional es llegar, escoger mesa y pasar a la cocina para ver lo que tienen preparado del día.

Sí, habéis leído bien. La cocina está abierta al cliente.

El día que fuimos nosotros Rosendo tenía preparado desde salmorejo hasta paella, pasando por un atún con salsa de almendras, bacalao con una salsa de tomate y lubina con una base de verduras y alioli. También tenía una opción de verduras, pollo y unos pimientos rellenos de gambas. Hasta tenía unas hamburguesas hechas por él mismo y una gran variedad de postres caseros.

Pescados Mesón El Tamborilero

Paella mesón El Tamborilero

Postres caseros Mesón El Tamborilero

Nosotros pedimos un poco degustación, tristemente no pudimos probar todos los platos porque estábamos demasiado llenos. Eso sí, probamos los pescados (el atún merece una atención especial) y definitivamente la tarta de limón y nuez tenemos que destacarlas.

Como os hemos dicho antes, se trata de comida casera en un ambiente muy casero. Aunque si tenemos que quedarnos con algo, lo hacemos con un alguien; Rosendo y todo el resto del personal. Merece la pena hacerles una visita aunque solo sea por el trato y oírles hablar de cómo están preparados sus platos.

¡Esperamos que podáis hacerles una visita pronto!


Ubicación: 10/10
Servicio: 10/10
Rapidez: 10/10

Calidad/Precio: 8/10
Cantidad: 10/10

Estrellas: 9.6/10