Pasamos a comentar uno de los sitios conocidos por todos aquellos seres que hayan experimentado una vida en el planeta Tierra. El enemigo de los italianos más puros: Ginos.

De todas formas y para ser honestos, el menú del día del Ginos nos ha salvado muchas veces, aunque sea…¿cómo decirlo? muy piccolo todo. ¿Capisci? Aún así, destaco y apadrino el “Involtini di Melanzane” (finas láminas de berenjena rellenas de queso ricotta y huevo, con salsa de tomate, albahaca y queso parmesano). Pediría tres. Uno como primer plato, otro como segundo y otro de postre. ¿Exagero? Probablemente.

Pasamos a la “Ensalada de pollo y mozzarella”, la cual confundieron en el pedido y mezclaron con la “Ensalada capresse”. Antes de sacar conclusiones, hay que aceptar que a veces los errores pueden ser aciertos, y en este caso lo fue. Voto a favor de incluir esta nueva fusión en la carta.

Pedimos también una “Lasagna de verduras” (somos molto sanos) que estaba bastante bien (no sé qué más queréis que os diga de una lasagna).

Por último, y he dejado esto para el final aposta, pedimos una “Fondue de queso”. Creemos que la imagen que ha creado el cine de la palabra “fondue” hace que fracase en todos los sitios donde la sirven. Todos esperamos grandes fuentes de queso derretido y detrás a Isabel Preysler ofreciéndonos un Ferrero Rocher, pero, ¿cuál es la sorpresa al comprobar que el queso sabe a President de untar después de haber estado 1 minuto en el microondas? Y lo peor de todo, nunca viene en una fuente.

En fin, yo me quedo con el “Involtini di Melanzane” y no lo presto.

PD: disculpas a los amantes de la lasagna.

Ensalada de pollo y mozzarella

Involtini di Melanzane

Fondue de queso


Ubicación: son omnipresentes
Servicio: 5/10
Rapidez: 7/10
Precio: 8/10
Calidad: 7/10
Cantidad: 8/10
Estrellas: 7/10