Si vas por la carretera y ves un restaurante lleno de camioneros, para y come allí inmediatamente” – mi Madre.

En efecto. La Brasería de la Viña es uno de esos sitios en los que hay un PERFECTO menú del día. Y con PERFECTO quiero decir exactamente eso mismo: abundante.

La amable camarera que nos atendió nos explicó que su jefe prefería ofrecer una buena comida a saber que sus clientes volvían a casa solo para abrir la puerta del frigorífico. Sabias palabras. Además, tienen tuppers preparados para que te lo lleves a casa si sientes que vas a explotar. Táctica consecuente.

De entre todas las opciones que ofrecía el menú, acabaron encima de nuestra mesa 6 platos: “ensaladilla rusa“, “lentejas estofadas“, “filete con patatas“, “albóndigas con patatas“, un “yogurt” y un “flan de café“.

Todo bueno, ninguna queja en absoluto. Pero ya sé lo que estaréis pensando: la cantidad no lo es todo. Y lleváis toda la razón, por eso también queremos dejar claro que nada tenía un sabor artificial y todos los productos estaban en perfecto estado. Además, la proximidad con Burgos pedía probar la morcilla y esto ya es algo que no se puede expresar con palabras.

Sé que llegados a este punto estáis deseando saber cuánto dinero meter en la cartera así que voy a ser generosa: el menú son 11€ y el resto de la carta no está nada mal de precio. Podéis comprobarlo en su página web www.labraseriadelavina.com

Albóndigas Brasería de Viña Ensaladilla Brasería de Viña Filete Brasería de Viña Flan Brasería de Viña Lentejas Brasería de Viña Morcilla Brasería de Viña

Por lo visto, aunque solo haya dos Braserías de la Viña, el dueño es propietario de otro restaurante más en Madrid. Estaremos al tanto. Cambio y corto.


Ubicación: 3/10
Servicio: 10/10
Rapidez: 9/10
Precio: 10/10
Calidad: 10/10
Cantidad: 10/10
Estrellas: 8/10