Antes de nada vamos a empezar diciendo que estuvimos 15 minutos tratando de averiguar cómo entrar al sitio.

Resulta que hay una puerta principal enGran Vía” y otra en la “calle Reina”. Nosotros estábamos en esta última, viendo cómo la gente comía y la gente que comía viendo cómo perdíamos todo tipo de dignidad empujando una puerta que no se abría. Una vez dentro esperábamos un aplauso, pero en lugar de eso nos dieron el menú del día.

Pedimos una “ensalada de berenjena con granada”, una ensalada “parisien” (que no dejaba de ser una ensalada con patatas y huevo cocido), “croquetas de jamón” y “salmón en papillote”. De postre pedimos una tarta de manzana y otra de queso.

Ensalada Quilombo (2)Ensalada Quilombo (1) Salmon Quilombo

Salmon Quilombo (2)

Croquetas Quilombo

Postres Quilombo

En general los platos resultaron estar un tanto desequilibrados. Todo nos pareció escaso salvo el salmón y la tarta de manzana. Así que dependiendo de la combinación que hagáis os podéis quedar con hambre o no. La experiencia es parecida a la de la lotería, aunque sin duda alguna ésta resulta más barata y, sobre todo, comestible.

Aclaramos que la calidad es buena, y que de momento han sido las únicas croquetas ligeramente parecidas a las de casa. Así que si os apuntáis a probarlo, no dudéis en contarnos qué tal.

Por seguir con la tradición de comentar nuestra reacción a los baños, os diremos que hay bombillas pelonas en tarros de cristal que iluminan la celulitis de las piernas. A David le gustó porque es un alternativo barbudo y a mí, que soy hipersensible, no me emocionó nada. Cuestión de gustos.

Un último consejo: utilizad la puerta principal.

Quilombo (2) Quilombo localLa dolorosa Quilombo


Ubicación: 10/10
Servicio: 8/10
Rapidez: 7/10

Calidad/Precio: 7/10 (21,80€)
Cantidad: 6/10

Estrellas: 8/10